CARTA DE INTENCIONES (LOI).- II

La «Carta de Intenciones». (LOI)

Si bien hemos dicho que las Cartas de Intenciones por lo general no son vinculantes, también lo es que suelen contener disposiciones que son obligatorias, como la no divulgación de los acuerdos, un pacto de buena fe, o disposición a prometer derechos exclusivos para negociar.  La importancia de este documento reside en que fija los eventuales pactos alcanzados hasta el momento y delimita el conjunto de puntos sobre los que se debería alcanzar un acuerdo satisfactorio. Puede adelantar, como hemos dicho, cuestiones tan importantes como una cifra aproximada a pagar por la acciones o de los activos de la empresa vendedora.

La LOI impulsa las negociaciones y facilita los consentimientos sucesivos en el proceso negociador y por ello se trata de un documento imprescindible en operaciones compra venta de empresas. De la emisión de una Carta de Intenciones se derivan las siguientes consideraciones:

Fija las reglas del juego. Limita los riesgos que se pueden dar en una negociación abierta, además de servir para vincular a las partes en una determinada conducta futura.

Otorga seguridad a las partes e incluso establece la posibilidad de exigir responsabilidades (culpa in contrahendo), ya que en el caso de que hubieran tratos preliminares y de no existir LOI se abre la posibilidad de exigir responsabilidad si se rompen esos pactos.

Evita el riesgo de vinculatoriedad. Ambas partes firmantes se declaran de acuerdo en que los términos de la carta, las manifestaciones posteriores o las conductas negociadoras no serán valoradas por ninguna de las partes como vínculos contractuales, hasta que se produzca el contrato final escrito.

Facilita el compromiso de financiación. La existencia de la LOI predispone positivamente a los financiadores al compromiso de financiación de la operación.

Desde ATICA BUSINESS BROKERS recomendamos un tipo de Carta de Intenciones que recoja por un lado las Disposiciones No Vinculantes, y por otro, las Vinculantes.  Ello ofrece seguridad a las partes y evita contingencias que pueden acabar frustrando el éxito de la operación.  Dentro de las Disposiciones No vinculantes encontraremos el precio, el tipo de operación, el número de acciones, etc. Las Disposiciones Vinculantes sólo tienen efecto en el caso de que los vendedores validen la Carta de Intenciones. La primera disposición vinculante se refiere precisamente al compromiso de ambas partes para que las Disposiciones No Vinculantes no constituyan obligación legal entre comprador y vendedor. Por tanto, el precio ofrecido, como el número de acciones, tienen carácter referencial y pueden ser modificados a lo largo del proceso de negociación.

Los apartados que consideramos deben recogerse en las Disposiciones NO Vinculantes son:

  • Compraventa Principal.
  • Precio de Compra Propuesta.
  • Ajuste del Precio de Compra.
  • Due Diligence.
  • Tipo de contrato propuesto.
  • Condiciones para la Compraventa
  • Contrato de no competencia propuesto.
  • Otros términos propuestos.

En cuanto a las Disposiciones Vinculantes, los siguientes apartados constituirán un acuerdo legalmente vinculante y ejecutable para ambas partes, y estos son:

  • Disposiciones NO Vinculantes No ejecutables.
  • Acuerdo Definitivo.
  • Acceso.
  • Relación exclusiva.
  • Compensación.
  • Dirección del Negocio.
  • Revelación.
  • Confidencialidad.
  • Costes.
  • Resolución.

«El destino no es cuestión de suerte, sino de elección. No es algo que deba esperarse, es algo que debe conseguirse».- William Jennings Bryant.

ATICA BUSINESS BROKERS, especialistas en derecho de los negocios, compraventa de empresas e inversión empresarial.